El viernes fuimos a cenar a los "Tacos de la Ermita", qe por cierto ahora tienen nombre: "Tacos Salseados" [de todos modos toda la gente le sigue diciendo los de la Ermita, ya qe..], como ya saben es un lugar donde venden "tacos gourmet"[esto ultimo lo halle en internet], y como dijo su propietario en una legendaria ocasion, "aqi no vendemos pan duro"; por cierto a este ultimo siempre los clientes lo saludan como grandes compas y el, Javier les contesta como si los conociera; esta cura siempre se me ha hecho un tanto surreal, en fin creo qe divague un poco. como siempre en esos tacos habia cualqier cantidad de personas esperando entrar [esta expresión solo la puse pq se me hace rara...] nosotros no fuimos la excepcion estuvimos alli un buen tiempo antes de qe nos pudieran colocar en una mesa[pero vale la pena].
Mientras aguardabamos en la banqeta, habia una rivalidad visual con todos los posibles clientes de la taqeria, nadie sabia en verdad qien seguía y la tensión se respiraba en el ambiente; las miradas eran intimidantes, las platicas silenciosas, para poder oir lo qe los demas decian y descubrir cualqier intento de "shootgunear". De repente el mesero irrumpio la tension..."Enriqe", dijo, "Enriqe es el proximo en la lista; donde esta?". Enriqe avidamente y como mirandonos por encima del hombro se aproximo.; "es mi turno", dijo, y el mesero contesto, "ud sigue, todavia no hay mesa; pero solo me qeria asegurar qe estaba aqi, luego se me van y ni cuenta me doy"; la mutitud expreso su decepcion.
Asi pasaban los minutos hasta qe finalmente fue nuestro turno y las 2 personas qe esperabamos en la banqeta se multiplicaron, pues el resto de la companhia apareció. Las miradas de los clientes no se hicieron esperar, pasaron de ser intimidantes a ardillas, todos cuchicheaban entre si, y cuando al fin nos colocamos en la mesa, volteamos a la banqeta y las miradas se percibian aun mas ardillas, qe digo ardillas, ardillisimas. Nos vimos entre si, nos reimos, pedimos los tacos y los disfrutamos a salud de los roedores.